Mantener hogar fresco | Evitar el calor en casa | Verano 10
15648
post-template-default,single,single-post,postid-15648,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-11.2,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive
casa verano mallorca ibiza

Cómo mantener tu hogar fresco para disfrutar del verano en Mallorca

El verano nos encanta, sí, pero a veces lidiar con el calor en casa se hace demasiado pesado, resta energía y sorprende demasiado a nuestro bolsillo por el casi obligado uso del aire acondicionado. Sin embargo, restarle grados al calor en el hogar no es una misión imposible. El sentido común se convierte una vez más en nuestro mejor aliado y, con gestos sencillos y baratos, da en el clavo para mantener y disfrutar de hogares más frescos en Mallorca.

La inquietud por tener una vivienda con una temperatura óptima se manifiesta desde el momento en que nos metemos de lleno en el proceso de comprar o alquilar una vivienda en Mallorca o Ibiza. Preguntamos por la orientación, nos fijamos en si tiene aire acondicionado y, si somos avispados, prestamos incluso atención a otros aspectos como el marco de las ventanas. Pero hay mucho más: otros trucos contra el calor en casa basados en la sabiduría popular y que son bienvenidos año tras año para conseguir hogares más frescos y cómodos.

  • Baja las persianas, cierra las ventanas, echa las cortinas y despliega los toldos cuando el sol aprieta más intensamente. Estos trucos pueden parecer básicos pero para nada son baladí. Ten en cuenta que estas acciones pueden bajar la temperatura de la casa hasta 6% y, lo que es igual de importante, ahorrar hasta en un 7% en las facturas. Ante todo debe quedar claro que las ventanas son nuestra mejor arma para evitar que el calor acumulado en la fachada penetre y caliente las estancias. Sella las grietas de las ventanas, si las hay, para que el aire caliente se quede fuera.
  • Cierra las puertas de las habitaciones en las horas más calurosas para aislar el calor. Eso sí, por la noche – cuando las temperaturas bajan- es mejor mantenerlas abiertas para que el aire fluya. Si tienes opción, aprovecha la ventilación cruzada o usa ventiladores para crear corrientes de aire por la noche. Un truco de la abuela es poner una cubitera con hielo y sal gorda frente al ventilador para mover el aire frío.
  • Elige correctamente el textil: Toca dejar de lado aquellos tejidos más pesados que tan bien nos han venido para protegernos del frío. Utiliza sábanas de tejidos ligeros como algodón o seda (mejor aún si son de colores claros). Prueba a dormir con almohada de trigo sarraceno (los granos permiten la circulación del aire) en caso de notar mucho calor en la cama. También te puede servir dejar las sábanas durante el día en las habitaciones más frescas, como el sótano. Y no, no es una locura: también puedes meter las sábanas en el congelador (protegidas) para luego utilizarlas.
  • Controla los aparatos de calor: Desconecta los aparatos electrónicos si no los estás usando (sí, la televisión también) y evita encender en las horas críticas aquellos utensilios que generan mucha energía en forma de calor. Si tienes que cocinar, mejor utilizar el microondas o la parrilla que el horno para evitar este mismo efecto. Si necesitas usar el horno (o la aspiradora, lavavajillas etc) mejor a primera o última hora del día. Una cosa más: cuando estés con las manos en la masa, no olvides encender el extractor de la cocina para tener menos calor y humedad en la estancia.
  • Toma las duchas templadas: Dejan una sensación de frescor en el cuerpo durante más tiempo que las frías. Éstas últimas provocan que el organismo reaccione con energía y calor.
  • Cena ligero y cuida tu hidratación: Beber diariamente una buena cantidad de agua es recomendable durante todo el año, pero todavía más en esta época… En cuanto a la comidas, deja de lado aquellos alimentos calientes o pesados y apuesta por ensaladas, gazpacho, cremas, fruta…
  • Uso correcto del aire acondicionado: Si finalmente echas mano de este aparato, hazlo bien. Pon la temperatura entre los 24º y los 26º (por cada grado que disminuyas consumirás entre un 6 y un 8% más de energía). Si sales de casa, apágalo y vuélvelo a encender cuando regreses si lo necesitas. Recuerda es mejor reducir el espacio a enfriar, por lo que cierra las puertas de aquellas estancias que no usas.

Sin comentarios

Escribir un comentario